Fraude Financiero Explicado

Todo fraude utiliza el engaño para enriquecer a los defraudadores.

En caso de fraude financiero, el engaño y la argucia se utilizan junto con productos financieros, inversiones o activos personales como una casa. Si bien el fraude financiero abarca una amplia gama de comportamientos ilegales, nos centramos en los fraudes que se dirigen principalmente a las personas: los esquemas Ponzi, el fraude hipotecario, los esquemas de cuotas anticipadas y el robo de tarjetas de crédito son ejemplos demasiado comunes. Mientras que el fraude real varía, un conjunto similar de tácticas se utiliza para separar a las víctimas de su dinero, incluyendo:

  • Ganar la confianza de las víctimas;
  • Utilizar información falsa para inducir a las víctimas a invertir o comprar productos que no existen;
  • Robar información de identificación.

Obtener una estimación precisa de la prevalencia del fraude, es muy difícil por una serie de factores. Las estimaciones varían, a veces ampliamente, debido a definiciones inconsistentes de fraude, diferencias en los tipos de fraude examinados y las poblaciones estudiadas, la sub – información de fraude y el método utilizado para medir el fraude, como los registros de aplicación de la ley o las encuestas. Las estimaciones de prevalencia deben tenerse en cuenta en este contexto. Estudios recientes estiman que entre el 11 y el 15 por ciento de la población son víctimas de fraude financiero.

Independientemente de los diferentes estudios, se concluye que el fraude financiero es un problema importante y costoso. El costo financiero de las estafas de los consumidores en Colombia es de casi ocho billones de pesos al año.Estos números son probablemente la punta del iceberg. Los expertos en la materia son muy conscientes de que el fraude financiero es en gran medida incalculable. Denunciar la victimización se complica por los sentimientos de vergüenza y culpa, así como por otros factores complejos, como:

• no saber a dónde acudir;

• sentir que informar no haría la diferencia;

• temer que la presentación de informes conduzca a una pérdida de control legal o financiero;

• amenazas e intimidaciones de los perpetradores;

• pérdida de estima o prestigio en el grupo social de una víctima;

• preocupa que los informes puedan culminar en que un familiar o amigo sea arrestado o enviado a prisión, que es particularmente preocupante si el individuo depende del explotador; Y

• falta de confianza en la capacidad de las autoridades para responder y ayudar.

Una valiosa contribución que los defensores de las víctimas pueden hacer a la causa de la lucha contra el fraude financiero es alentar a las víctimas a denunciar el delito. Los defensores pueden ayudar a las víctimas a superar el estigma de ser “tomadas” por un estafador. Pueden simpatizar con lo que ha sucedido, pero también enfatizar el valor de tomar medidas, incluyendo denunciar el delito a las  autoridades  apropiadas.

About Author

Andres Menendez LL.M

Abogado – Derecho Financiero- (Colombia) Profesional en cumplimiento normativo y manejo de riesgos legales para entidades financieras. Graduado con Maestría en derecho financiero de La Universidad Canadiense de York University. Especialista en prevención e investigación de lavado dinero.

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